A este fin del tiempo.
A estas memorias sin terminar.
A este cinturón de espinas.
A un mísero bienestar de las pupilas.
Tomo tu palabra,
la bebo con sangre y lágrimas.
A ti te debo mi vida.
A ti te debo mi muerte.
A ti te lastimo por que vivas.
El ser dentro de tus manos.
El sueño de las enmiendas.
El rey del desorden
que habita en tus glorias.
Cumplido el deterioro
de un antaño recuerdo.
El eco de tu llanto te acecha
y estrangula tus pisadas.
Santiago A. Noriega
A estas memorias sin terminar.
A este cinturón de espinas.
A un mísero bienestar de las pupilas.
Tomo tu palabra,
la bebo con sangre y lágrimas.
A ti te debo mi vida.
A ti te debo mi muerte.
A ti te lastimo por que vivas.
El ser dentro de tus manos.
El sueño de las enmiendas.
El rey del desorden
que habita en tus glorias.
Cumplido el deterioro
de un antaño recuerdo.
El eco de tu llanto te acecha
y estrangula tus pisadas.
Santiago A. Noriega